CLAVES DE ESTILISMO

BOLSO TOILLERO:

Si las riñoneras triunfaron en los ochenta, en el siglo XXI le toca el turno al bolso tobillero. Una nueva interpretación del mítico 2.55 de Chanel que se superpone a un pantalón de tweed. Eso sí, se recomienda no guardar en él objetos tan necesarios como el teléfono móvil o la tarjeta de crédito.

CUATRO CULOTTES Y UN DESTINO:

Interpretación en cuarteto de una misma pieza con un único fin: descubrir unas piernas kilométricas. Bottega Veneta lo acompaña de una chaqueta de piel en idéntico color nude, Givenchy lo hace de una levita con arandelas troqueladas, el abullonado de Miu Miu forma parte de un minivestido con canesú y McQueen lo adapta a una versión sastre.

VESTIDO CON COLA:

Como decía el estribillo de aquella canción de nuestra infancia: ” cortito por delante, larguito por detrás, con muchos volantes…”. DSquared y D&G se decantan por las medias tintas, con vestidos que se adaptan tanto a los días como a las noches estivales. El punto de inflexión lo ponen los zapatos; sandalias de tacón en los primeros y esclavas romanas en los segundos.

REINO ANIMAL:

Es lo que tiene el buen tiempo que con el calor y los días más largos también proliferan los insectos. Lejos de picar, las libélulas se posan con delicadeza en los tocados de Alexander McQueen, las botas de Miu Miu y las sandalias de Christian Lacroix.

LLUVIA DE PÉTALOS:

La primavera estalla en una explosión floral de la que los diseñadores como los grandes perfumistas sólo recogen los pétalos para dar vida a sus prendas. Sonia Rykiel y Herchcovitch los aplican a delicados cuerpos de gasa y organza, mientras que Marni y Roberto Cavalli los utilizan para confeccionar un sombrero y un abrigo.

MEZCLA TOTAL:

El todo vale cobra más vigencia que nunca esta temporada, sobre todo en cuanto a prints se refiere. Dolce&Gabbana mete en una coctelera unas pinceladas de grafitti, con grandes dosis de brocado para conseguir un estilismo magistralmente artístico.


PANTALÓN REMANGADO:

Si hasta ahora eran las mangas de las camisas las que se remangaban para aliviar los rigores del termómetro, Ricardo Tisci en su colección para Givenchy también utiliza esta opción para acortar la altura de sus pantalones hasta la rodilla.

HUMOR A LOS PIES:

Un guiño al surrealismo de Buñuel y Dalí en los zapatos más sorprendentes de la temporada. Desde los Mary Jane que imitan una taza de té de Miu Miu, hasta los mocasines estilo alerquín con tacón de damero de Viktor&Rolf y los salón bicolor con tacón al revés de Marc Jacobs.

EL DÍA Y LA NOCHE:

Las noctámbulas empedernidas tienen este verano a su mejor aliado en Marc Jacobs, que combina en un mismo estilismo prendas diurnas con vocación claramente vespertina.

GEOMETRÍA DE COLOR:

Como en una clase de matemáticas el color suma fuerzas pero sin restar importancia a las prendas y los accesorios a los que se incorpora. Líneas rectas, círculos y triángulos de tiñen de tonos vitaminados en Valentino, Moschino, Wunderkind y Malandrino.

¿CAMISA O CAZADORA?

La respuesta correcta es que puede jugar a ser las dos prendas a la vez, porque en este caso lo que realmente define su posicionamiento en uno u otro lado es su forma de llevarla. Desafiando a un material como el cuero, Etro y Givenchy la utilizan como si fuera una camisa y la meten por dentro de la falda ajustándola con un cinturón.

LENCERÍA ABRIGADA:

El aire acondicionado manda en verano y los vestidos más livianos, como los de estilo lencero de D&G y Roberto Cavalli, necesitan un refuerzo extra como un jersey de punto o una chaqueta de ante fino para no pillar un inoportuno resfriado.

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